Noviembre del 2004

Raid a Olmué

Un Viaje Memorable

Y todo comenzó cuando nos llegó una invitación de Tuerca.cl para un evento en Olmué el 28 de noviembre, y varios preguntamos ¿Olmué?… nos miramos y aceptamos el desafío, ni siquiera se nos ocurrió preguntar el kilometraje, porque ese dato es irrelevante para nosotros sino que ¿cuanto nos demoraremos?. Nos preparamos toda la semana anterior y a continuación les contamos lo que paso…

Llegaron a la Shell: Walter, José Miguel, Alejandro, Carlos Lillo y su hijo, Gastón, Carlos Amaya y Matías que esta en proceso de incubación, hacía su debut en estas salidas. Salimos retrasados, a las 18:35 horas del sábado 27, producto a que el vehículo de asistencia y apoyo del doctor Amaya había fallado, se le quemo la bobina.

Durante la ruta la primera detención fue la de José Miguel debido a que su Isetta estaba muy frenada, al momento el Dr. Amaya soluciono el problema. En el ínter tanto, el Presidente Alejandro Morales se dio cuenta de una pequeña perdida de aceite, no mas de un litro, lo que hizo revisar el motor y darnos cuenta que la pérdida era por la empaquetadura de tapa válvulas. Con un pedazo de cartón se hicieron las empaquetaduras y la marcha siguió sin contratiempos a una velocidad prudente. Al llegar a la bomba de bencina en Til-Til nos dimos cuenta que el auto de Matías tenia un ruido en la masa trasera, después de un rato el Dr. Amaya nuevamente soluciono el problema. Seguimos tranco con destino a la famosa cuesta «La Dormida» con mas curvas que la Marlén Olivari, la subimos paso a paso con una noche estrellada y totalmente oscura, era todo un espectáculo.

En nuestro destino nos esperaba don Francisco Corral del Aeródromo de Olmué y su familia, la espera fue larga debido a que teníamos hora de arribó a las 19:00, lo que nunca sucedió porque llegamos a las 10:35 PM después de haber recorrido kilómetros de subidas, bajadas, curvas, cuestas, puentes, desvíos, etc.

Don Francisco nos esperaba con un rico asado con bebidas y vinito tinto, fue una cena de camaradería colmada de relatos de su familia cuando tenían Isetta, de viajes y peripecias que habían pasado. Al rededor de la 1 AM y muy cansados, fuimos a alojar al «Jayat de Olmué» donde dormimos como gatitos, aunque algunos parecían leones como roncaban.

Amaneció el domingo y a las 8:00 horas nos despertó Carlos Amaya para levantarnos e ir a preparar nuestras joyas. Después de un desayuno «semi continental» nos dirigimos al Aeródromo para limpiar y estar en la mejor ubicación de evento. Llegaron las distintas agrupaciones de motos, autos camionetas, ultra livianos, planeadores, aviones de acrobacia, parapentes y Robert Barsby, amigo Viñamarino, en su Isetta que ubicamos junto a las nuestras y con quién compartimos nuestro almuerzo. En este mismo grupo llegó, haciendo su debut y estreno en sociedad, Pedro Delpiano con su Isetta y Jorge Nario con su recién pintado NSU Prinz y se armo la fiesta con 9 Isettas y el Prinz. Todo bien organizado y por supuesto la guinda de la torta eran nuestras Isettas, donde los asistentes se sacaban fotos a lado de nuestras joyas.

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